🥧 El Pastel de Cierva de San Javier: Ecoturismo, tradición y sabor del Mar Menor.
Hay sabores que no solo se comen. Se recuerdan. Se heredan. Se cuentan.
El Pastel de Cierva es típico de la zona del Mar Menor, y más concretamente de la población de San Javier. Este dulce-salado tan singular forma parte del patrimonio gastronómico murciano y representa una de esas joyas culinarias que explican un territorio mejor que cualquier folleto turístico.
Según cuenta la tradición, su origen se remonta al siglo XIX, cuando el cocinero de un barco ruso que fondeó en aguas del Mar Menor preparó una receta que combinaba masa dulce con relleno salado.
Aquel curioso pastel fue ofrecido en una ocasión al político murciano Juan de la Cierva, quien quedó tan encantado con su sabor que pidió que llevara su nombre.
Y que nadie se asuste: no está hecho con cierva, sino con pollo 😊.
Desde entonces, el Pastel de Cierva se convirtió en seña de identidad local, manteniéndose vivo gracias a hornos y pastelerías tradicionales que han sabido conservar su receta.
🌿 Gastronomía y ecoturismo: cuando el territorio se saborea
Hablar de ecoturismo no es solo hablar de naturaleza. Es hablar de conexión auténtica con el entorno y de los valores etnográficos de una zona.
El Pastel de Cierva es un ejemplo perfecto de cómo la gastronomía forma parte del turismo sostenible:
Utiliza ingredientes sencillos y tradicionales del entorno.
Representa la cultura agrícola y marinera del municipio.
Apoya el comercio local y la economía de proximidad.
Mantiene viva una tradición transmitida de generación en generación.
Viajar con sentido implica comprender que cada receta tradicional es también una forma de conservar el paisaje y la identidad.
Cuando un visitante prueba este pastel en San Javier, no está solo comiendo. Está participando en una historia colectiva.
💛 Recuerdos personales que también construyen destino
Recuerdo que cuando se pasaba por San Javier era parada obligatoria la pastelería Pastelería La Peladilla para comprar alguno de estos deliciosos pasteles.
Hace ya mucho tiempo que no me acerco a comprar alguno a Valentín en la plaza del ayuntamiento de San Javier, pero a veces me apetece muchísimo volver a comerlo…
Y ahí está algo precioso: la gastronomía no solo nos conecta con el territorio… también nos conecta con nuestra propia memoria.
🌊 Saborear San Javier dentro de nuestras experiencias
En algunas de nuestras experiencias de visita guiada por el, hemos querido incorporar este elemento gastronómico tan representativo del lugar. A nuestro cliente les encanta una degustación a los pies de San Francisco, Javier patrón de San Javier. Porque creemos que no se puede entender un destino solo caminándolo: también hay que probarlo.
Especialmente en fechas señaladas como la tradicional Romería de San Blas, el Pastel de Cierva ha formado parte del itinerario como una parada imprescindible para saborear la identidad local.
No se trata simplemente de ofrecer un producto típico. Se trata de:
Apoyar la repostería tradicional.
Poner en valor la historia culinaria del municipio.
Generar una experiencia sensorial completa.
Transformar una visita cultural en un recuerdo emocional.
Porque cuando alguien prueba el Pastel de Cierva mientras escucha su historia y recorre las calles de San Javier, el destino deja de ser un lugar en el mapa y se convierte en vivencia.
🌍 Turismo con sentido: nuestra manera de viajar
Para nosotros, el ecoturismo es respeto, identidad y coherencia.
Es integrar cultura, paisaje y gastronomía en una misma experiencia.
Es cuidar lo local para que siga existiendo mañana.
Es entender que un pastel puede contar la historia de un mar, de un pueblo y de su gente.
El Pastel de Cierva no es solo una receta.
Es patrimonio.
Es territorio.
Es sabor a Mar Menor.
Y eso, precisamente, es viajar con sentido.
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